lunes, 8 de mayo de 2017

Bitácora de un cancer Part. 1


Este año pintaba para ser uno de cambios importantes, así lo planeaba desde inicio del año pasado, independencia era el objetivo, aventura era el sueño y amigos eran los compañeros del viaje...

Por cuestiones del universo y sin querer cuestionar la razón...del todo, el cambio llegó de una manera brusca y complicada...

DICIEMBRE 2016

Antes de partir a una nueva ciudad con muchas nuevas oportunidades, un proyecto para jóvenes emprendedores llegaba a su fin y en el que era parte de una manera muy divertida. Chavos con buen espíritu y con muchas ganas de aprender y emprender llegaron a mi entorno dándome a conocer que realmente es el ambiente que me gusta y en el cual deberé concretar mi lugar.   En la recta final, específicamente en  la presentación del proyecto  comenzó a presentarse mi ausencia de voz, (vaya manera de comenzar todo) a duras penas llegué a la penúltima semana logrando expresar a media voz mi idea. Una semana donde sinceramente mi voz como la conocían, dejaba en el recuerdo del tiempo su presencia o sus ondas de sonido.

ENERO 2017

La disfonia continuaba de manera intermitente, la preocupación comenzaba a decirme que era el momento de analizar la situación.

Un otorrinolaringólogo es el adecuado para analizar los problemas de garganta y de oído así que después de investigar y de ir a varios, por recomendación llegué a uno muy bueno.
Y todo lo extraño comenzó a llegar.

Una cuerda vocal paralizada fue lo encontrado en esta primera fase, la razón era aún inexplicable podría ser varias razones, por mi carrera teatral podría ser simplemente cansancio. Eco y radiografías fue lo siguiente, simplemente para quitar algunas dudas era la sugerencia del doctor.

Febrero

Buscar especialistas en imagen diagnostica no fue difícil, En menos de una semana me encontraba en una sala que nunca pensé estar una maquina con ruido extraño e inyección de una sustancia para localizar nódulos se encontraba en mis venas.

La cada del doctor no fue la mejor, inmediatamente de terminar con ese análisis me llevó a otra maquina, no pintaba bien, su mirada lo decía,  un nódulo de 1.8 centímetros en mi lado derecho de tiroides aparecía en mi vida.

Puede ser un simple nódulo benigno o cancer, debemos hacer más pruebas, para entonces la noticia fue como un golpe feo que me mando a la lona de emociones disparatadas, enojo depresión y miedos.
Encontrar un especialista fue difícil, terminé viajando a otra ciudad y lo que termino siendo una espera difícil, termino con lo que ya sabía.

Marzo 2017

Cancer de tiroides

Una semana antes de mi cumpleaños escuche las palabras del doctor, y no solo eso, un cancer agresivo y complicado.

Seré honesto, las lagrimas no llegan del todo aún, por muchos años por mi desarrollo en teatro he trabajo con emociones, siempre tratando de controlarlas y manejarlas a mi antojo, pero tengo miedo de abrir algo que no pueda cerrar,

Son muchas cosas que vives cuando te dicen esto.

Hay Amor, cariño,  esperanza. miedo, depresión y más esperanza.

Me he refugiado en fiestas y desvelos para evitar la ola de emociones que se viene acercando, no quiero esto, no lo quiero y sigue creciendo en mi.

Siento como poco a poco me alejo de todos, no quiero, me aferro a mis recuerdos, a los mejores y no quiero pensar en el final.

Abril 2017

Las primeras respuestas fueron aclaradas ahora se debe trabajar en que se va hacer para evitar la propagación.

El tiempo pasa mucho más rápido cuando todo está en tu contra.

Una tiroidectomia total era lo principal a hacer a este punto. leí todo al respecto de ella, los cambios, los riesgos y acepte todo fácilmente, la tranquilidad gobierna mis días hasta el momento.

Era mi primer operación en mi vida de ahí los posibles nervios que llegaban pero solo eso, sabía que todo iba a hacer rápido, que todo terminaría aquí.

Al parecer mi camino se vuelve confuso y con neblina.

Mayo

Esto es en resumen lo que he vivido, visitas, análisis, opiniones, meses de ir y venir, de muestras de sangre, de espera de resultados, poco a poco los días se volvieron meses y todo sigue creciendo.

Después de la operación la realidad mostró su primera fea cara, mi estancia en el hospital.

Nunca me han gustado los hospitales, los evito a toda costa, estar ahí y tan dependiente es lo que me disgusta y es aquí donde el apoyo de las mamás siempre será el requerido.

Pero lo peor era el silencio, algo estaba mal y no me querían decir, lo miraba en los ojos de mi mamá y es el peor sentimiento del mundo, saber que por protegerte te mientan.