Cada tarde, a la misma hora
en el mismo lugar...
el sube al urbano,
cara triste y singular
misterio os rodea en
su porte de musico
Viste desenfadado
caminar lento y con gracia
su mirada nuevamente me
hace titubear
el violinista en el urbano
nuevamente en su arribo
lo sigo sin pensar
esperando su mirada
que me hace suspirar
ojos grandes y llenos de
brillo como si acabara de llorar
este violinista me hace soñar
sin siquiera su musica escuchar
poco a poco el recorrido llega
a su final y debo esperar un nuevo
dia para verlo arribar.
Hay algo poderoso que me obliga
ResponderEliminarComo un sensor muy fino y ajustado
Que detectara la belleza en todas sus variantes:
El dolorido aliento, la soledad, el gozo y el espanto.
Hay algo poderoso que te acerca
Al mundo de palabras que te ofrezco
De colores, puñales y pinceles,
De rayos reflectantes,
De paisajes internos que se enfocan.
De sangre derramada que no cuaja,
De noches de verbena y de palabras libres,
Del sabor agridulce y montañas de espuma,
Algo que te preguntas, que nadie te responde.
Me vas a perdonar, es grande mi ignorancia,
Tan solo me sostienen unas lianas
De luz deshilachada en esta selva,
Lo siento, no puedo contestarte, pero que sepas
Que todos somos, con voluntad o sin ella,
Desde que existe el mundo, unos eternos
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Tony Fernández Gil, 29 de Enero 2013